Para Medición y Protección de Subestaciones: LAJ-10Q 11kV cast-resin transformador de corriente conforme a IEC 61869-2
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Para Medición y Protección de Subestaciones: LAJ-10Q 11kV cast-resin transformador de corriente conforme a IEC 61869-2

abril 29, 2026 Documentos

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Manual de Pruebas y Mantenimiento – Transformador de Corriente LAJ-10Q


Manual de Pruebas y Mantenimiento
Transformador de Corriente LAJ-10Q – Sistema 10 kV (Tensión Nominal 11 kV)

Este documento constituye la primera mitad del manual técnico destinado al personal calificado encargado del mantenimiento preventivo y correctivo del transformador de corriente tipo LAJ-10Q, diseñado para operar en sistemas de distribución con tensión nominal de 10 kV (tensión máxima del sistema: 11 kV). Las recomendaciones aquí expuestas se basan en las normas internacionales IEC 61869-1 y IEC 61869-2, así como en buenas prácticas reconocidas por organismos como IEEE y CIGRE.

1. Introducción al Programa de Mantenimiento

El transformador de corriente (TC) LAJ-10Q es un dispositivo crítico en los sistemas de protección, medición y control de redes eléctricas de media tensión. Su función principal es reducir las corrientes del sistema a valores estandarizados (por ejemplo, 1 A o 5 A) que puedan ser utilizados de forma segura por relés, medidores y otros equipos secundarios. Debido a su rol fundamental, cualquier falla o desviación en su comportamiento puede comprometer la selectividad de la protección, la precisión de la facturación energética o incluso la integridad del sistema eléctrico.

Un programa estructurado de pruebas y mantenimiento tiene como objetivos principales:

  • Verificar la integridad funcional del TC, asegurando que sus características eléctricas se mantienen dentro de los límites especificados por el fabricante y las normas aplicables.
  • Detectar tempranamente signos de deterioro del aislamiento, conexiones defectuosas, corrosión o daños mecánicos que puedan evolucionar hacia fallas catastróficas.
  • Garantizar la seguridad operacional del personal y de los equipos asociados, minimizando riesgos de arcos eléctricos, sobretensiones o cortocircuitos secundarios.
  • Cumplir con los requisitos regulatorios y normativos vigentes en materia de confiabilidad y calidad del suministro eléctrico.

De acuerdo con la IEC 61869-1, los TC deben someterse a inspecciones y pruebas periódicas cuya frecuencia depende de factores como:

  • Condiciones ambientales (contaminación, humedad, temperatura, salinidad).
  • Historial de operación (número y magnitud de sobrecargas o cortocircuitos soportados).
  • Importancia del equipo en el esquema de protección (crítico vs. no crítico).
  • Recomendaciones del fabricante.

En condiciones normales de operación, se recomienda realizar pruebas completas cada 3 a 5 años. No obstante, tras eventos anormales (fallas en el sistema, descargas atmosféricas cercanas, vibraciones excesivas), se debe ejecutar una inspección inmediata.

Advertencia crítica: Nunca se debe dejar abierto el circuito secundario de un TC mientras circula corriente primaria. Esto puede generar tensiones peligrosamente altas (> 1 kV) en los bornes secundarios, poniendo en riesgo la vida del personal y dañando el aislamiento interno.

2. Inspección Visual y Limpieza

La inspección visual es el primer paso en cualquier rutina de mantenimiento y, aunque simple, es extremadamente efectiva para detectar problemas incipientes. Debe realizarse con el equipo desconectado y puesto a tierra de acuerdo con los procedimientos de seguridad establecidos (bloqueo/etiquetado – LOTO).

2.1. Elementos a inspeccionar

  • Carcaza y aislamiento externo: Buscar grietas, fisuras, decoloración térmica, rastros de arco, depósitos de polvo conductor o contaminantes químicos. En TCs con aislamiento compuesto (epoxi o silicona), verificar la ausencia de burbujas, delaminación o pérdida de hidrofobicidad.
  • Bornes primarios y secundarios: Revisar el estado de los contactos, presencia de oxidación, corrosión galvánica o aflojamiento mecánico. Asegurar que las marcas de polaridad (generalmente “P1”, “P2” en primario y “S1”, “S2” en secundario) sean claramente legibles.
  • Placa de características: Confirmar que los datos (relación de transformación, clase de precisión, factor de sobrecorriente, tensión máxima, etc.) coincidan con los del sistema y estén intactos.
  • Sistema de fijación: Verificar que los pernos, abrazaderas o soportes estén firmemente ajustados y sin signos de fatiga mecánica.
  • Conexiones a tierra: Asegurar continuidad y buen contacto del borne de tierra del TC con la malla de puesta a tierra del equipo.

2.2. Procedimiento de limpieza

La limpieza debe realizarse únicamente con el equipo desenergizado y a tierra. Se recomienda el siguiente enfoque:

  1. Eliminar el polvo suelto con aire seco a baja presión (< 2 bar) o con un cepillo de cerdas suaves no metálicas.
  2. Para manchas grasas o residuos orgánicos, utilizar un paño limpio ligeramente humedecido con alcohol isopropílico (máx. 70%) o un limpiador dieléctrico aprobado. Evitar solventes agresivos (acetona, benceno) que puedan dañar el material aislante.
  3. En ambientes industriales o costeros con alto grado de contaminación, considerar la aplicación de recubrimientos hidrofóbicos (silicona RTV) sobre el aislamiento externo, siempre que el fabricante lo permita.
  4. Nunca utilizar chorros de agua a presión ni limpieza con vapor, ya que pueden forzar la penetración de humedad en el interior del TC.

3. Pruebas Eléctricas Periódicas

Las pruebas eléctricas permiten evaluar el desempeño funcional del TC bajo condiciones controladas. Todas las mediciones deben registrarse en formatos normalizados para su posterior análisis comparativo (tendencias históricas).

3.1. Prueba de Relación de Transformación (Ratio Test)

Esta prueba verifica que la relación entre la corriente primaria y la corriente secundaria corresponda al valor nominal indicado en la placa (por ejemplo, 400/5 A → relación = 80). Se realiza inyectando una corriente alterna conocida (típicamente 10–50 % de la corriente nominal primaria) en el devanado primario y midiendo simultáneamente la corriente en el secundario.

Procedimiento:

  • Conectar una fuente de corriente variable (tipo “turns ratio tester” o inyector de corriente) al primario.
  • Cortocircuitar todos los devanados secundarios no utilizados.
  • Medir corriente primaria (Ip) y secundaria (Is) con pinzas amperimétricas calibradas o shunts de precisión.
  • Calcular la relación medida: R_med = Ip / Is.
  • Comparar con la relación nominal (R_nom). La desviación típica aceptable es ≤ ±0.5 % para TCs de medición y ≤ ±1 % para TCs de protección, según IEC 61869-2.

3.2. Verificación de Polaridad

La polaridad correcta es esencial para el funcionamiento adecuado de los esquemas de protección diferencial y de direccionalidad. El LAJ-10Q es un TC de tipo “reducción instantánea” (subtractive polarity).

Método de CC (recomendado):

  • Conectar brevemente una batería de 1.5–9 V entre P1 (+) y P2 (–).
  • Conectar un voltímetro DC entre S1 y S2.
  • Al cerrar el circuito primario, la aguja del voltímetro debe desviarse momentáneamente en sentido positivo. Si la desviación es negativa, la polaridad está invertida.

3.3. Medición del Factor de Potencia (Dieléctrico)

Esta prueba evalúa las pérdidas dieléctricas en el aislamiento principal (primario-tierra). Aunque más común en transformadores de potencia, también es aplicable a TCs con aislamiento sólido o compuesto, especialmente si han estado expuestos a humedad o envejecimiento térmico.

Procedimiento:

  • Utilizar un puente Schering o un analizador de aislamiento con capacidad de medir factor de disipación (tan δ).
  • Aplicar tensión AC de 10 kV (rms) entre el primario (conectado como un solo punto) y la carcasa/tierra.
  • Registrar el valor de tan δ a 20°C. Valores típicos para TCs nuevos están entre 0.2 % y 0.5 %. Un incremento sostenido (> 1.0 %) indica absorción de humedad o degradación del aislamiento.

4. Pruebas de Aislamiento y Resistencia

4.1. Resistencia de Aislamiento (Prueba de Megger)

Se mide con un megóhmetro de 2500 V DC durante 1 minuto. Se deben realizar tres mediciones:

  1. Primario – Secundario + Tierra: Todos los devanados secundarios y la carcasa conectados a tierra.
  2. Secundario – Primario + Tierra: Devanado primario y carcasa a tierra.
  3. Entre devanados secundarios: Si el TC tiene múltiples secundarios (protección y medición).

Valores mínimos aceptables (IEC 60270 y guías IEEE 43):

  • Primario – Tierra: ≥ 1000 MΩ
  • Secundario – Tierra: ≥ 10 MΩ

Si los valores son bajos, repetir la prueba después de limpiar y secar el equipo. Registrar también el Índice de Polarización (IP = R(10 min) / R(1 min)); un IP < 1.5 sugiere contaminación o humedad.

4.2. Prueba de Rigidez Dieléctrica

No se recomienda como prueba de rutina en campo debido al riesgo de daño irreversible. Sin embargo, tras reparaciones mayores o si se sospecha severa degradación del aislamiento, puede aplicarse una tensión de prueba reducida (80 % del valor de fábrica) durante 1 minuto. Para el LAJ-10Q (Um = 12 kV), la tensión de prueba típica es 28 kV AC.




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Mantenimiento Correctivo y Diagnóstico del Transformador de Corriente LAJ-10Q

El transformador de corriente LAJ-10Q, diseñado para operar en sistemas de 10 kV (con tensión nominal de aislamiento de 11 kV), es un componente crítico en la medición y protección de redes eléctricas de media tensión. Si bien su diseño robusto y sellado hermético reducen significativamente la probabilidad de fallas, no están exentos de requerir intervenciones correctivas cuando se presentan desviaciones operativas o degradación progresiva. Esta sección aborda las prácticas recomendadas para el diagnóstico de fallas comunes, el mantenimiento correctivo específico y la gestión de la vida útil del equipo.

Diagnóstico de Fallas Comunes

La identificación temprana de fallas en los transformadores de corriente (TC) es esencial para evitar errores en la medición, disparos innecesarios de protecciones o, en casos extremos, fallas catastróficas que comprometan la seguridad del sistema. En el caso del LAJ-10Q, las fallas más frecuentes incluyen:

  1. Cortocircuito interno en el devanado secundario: Aunque raro debido al aislamiento de clase H y el vacío/aceite de relleno, puede ocurrir por envejecimiento térmico o defectos de fabricación. Se manifiesta como una caída abrupta en la relación de transformación o una impedancia secundaria cercana a cero.
  2. Circuito secundario abierto durante operación: No es una falla del TC en sí, sino una condición peligrosa inducida por error humano o desconexión accidental. Genera tensiones extremadamente altas en el secundario (miles de voltios), lo que puede dañar el aislamiento interno y provocar descargas parciales o perforación dieléctrica.
  3. Ingreso de humedad: A pesar del sellado hermético, juntas deterioradas o microfisuras en la cubierta epoxi pueden permitir la penetración de humedad, especialmente en ambientes costeros o con alta contaminación salina. Esto reduce la rigidez dieléctrica y promueve la corrosión interna.
  4. Contaminación superficial: En instalaciones expuestas a polvo, ceniza, sal o productos químicos industriales, la acumulación en la carcasa puede crear trayectorias de fuga, provocando descargas superficiales o flashovers en condiciones de humedad.
  5. Degradación térmica: Sobrecargas prolongadas o armónicos excesivos generan calentamiento anormal en el núcleo y devanados, acelerando el envejecimiento del aislamiento y provocando fragilidad mecánica.

El diagnóstico debe iniciarse con una inspección visual exhaustiva, seguida de pruebas eléctricas no destructivas. Entre las más efectivas se encuentran:

  • Medición de resistencia de aislamiento (IR): Con megóhmetro de 2500 V, entre primario-tierra, secundario-tierra y primario-secundario. Valores inferiores a 1000 MΩ indican posible humedad o contaminación.
  • Prueba de relación de transformación (TTR): Verifica la exactitud de la relación nominal (por ejemplo, 100/5 A). Desviaciones superiores al 0.5% requieren investigación adicional.
  • Curva de excitación (saturación): Permite detectar cortocircuitos internos en el devanado secundario o problemas en el núcleo magnético. Una curva desplazada hacia la izquierda indica menor inductancia, típica de vueltas en corto.
  • Medición de descargas parciales (DP): En laboratorios especializados, esta prueba es la más sensible para detectar defectos incipientes en el aislamiento sólido o líquido.

Mantenimiento de Contactos y Terminales

Aunque el LAJ-10Q es un dispositivo sellado sin partes móviles, sus terminales de conexión (primario tipo pasante o barra, y secundario tipo bornes o enchufe) están expuestos a factores ambientales y térmicos que pueden degradar su integridad.

Terminales primarios: Generalmente son orificios roscados o barras de cobre estañado. La oxidación superficial, aunque mínima en cobre, puede incrementar la resistencia de contacto si hay presencia de sulfuros o cloruros. Se recomienda limpiar con estropajo de fibra no metálica y aplicar grasa antioxidante dieléctrica (como NO-OX-ID o similar) antes del reapriete.

Terminales secundarios: Suelen ser bornes atornillables o conectores rápidos. Aquí el riesgo principal es el aflojamiento mecánico por vibración o ciclos térmicos, lo que genera puntos calientes y posible fusión del aislamiento local. El mantenimiento correctivo incluye:

  • Verificación del torque de apriete según especificación del fabricante (típicamente 1.5–2.0 N·m).
  • Limpieza de residuos de óxido con alcohol isopropílico y cepillo de cerdas suaves.
  • Inspección visual de grietas en el bloque aislante de los bornes.
  • Reemplazo inmediato si se observa decoloración térmica (amarilleo o carbonización).

Es fundamental recordar que nunca se debe dejar el circuito secundario abierto durante cualquier actividad de mantenimiento. Siempre se debe cortocircuitar los bornes secundarios mediante un puente de cobre adecuado antes de desconectar cargas o instrumentos.

Tratamiento de Humedad y Contaminación

La presencia de humedad en el interior del LAJ-10Q es una de las amenazas más graves, ya que compromete tanto el aislamiento eléctrico como la integridad química del relleno (aceite o resina epoxi). En unidades con relleno de aceite, la humedad se puede detectar mediante análisis de muestras (prueba de Karl Fischer), pero en versiones totalmente encapsuladas en resina, la detección es indirecta (baja IR, aumento de pérdidas dieléctricas).

Procedimiento de deshumidificación (solo en modelos rellenables):

  1. Desenergizar completamente el equipo y aislarlo.
  2. Extraer cuidadosamente el tapón de llenado.
  3. Aplicar vacío controlado (20–30 mmHg) durante 4–6 horas a temperatura ambiente.
  4. Introducir nitrógeno seco (<10 ppm de humedad) para romper el vacío.
  5. Repetir el ciclo 2–3 veces si la humedad persiste.
  6. Rellenar con aceite nuevo, seco y filtrado, bajo atmósfera de nitrógeno.

En unidades totalmente selladas (tipo «cast resin»), la humedad interna generalmente implica el reemplazo total del equipo, ya que no son diseñadas para ser abiertas ni reparadas.

Respecto a la contaminación superficial, el mantenimiento correctivo consiste en una limpieza profunda:

  • Utilizar agua desionizada a baja presión (máx. 30 psi) para eliminar depósitos solubles.
  • Aplicar detergente neutro con brocha suave en zonas con grasa o aceite.
  • En casos severos (contaminación salina industrial), se puede usar solución de bicarbonato de sodio diluido (5%) seguida de enjuague completo.
  • Secar con aire caliente (máx. 60 °C) o dejar secar naturalmente en ambiente controlado.

Posterior a la limpieza, se recomienda aplicar una capa de recubrimiento hidrofóbico (silicona RTV) en la superficie externa para mejorar la resistencia a la formación de trayectorias de fuga.

Reemplazo de Componentes Críticos

El LAJ-10Q, por su naturaleza monobloque y sellada, tiene muy pocos componentes reemplazables en campo. Sin embargo, en ciertos escenarios, se pueden intervenir elementos periféricos:

  • Placa de bornes secundarios: Si está agrietada o corroída, puede sustituirse por una placa idéntica, siempre que se mantenga la clase de aislamiento y la distancia de fuga.
  • Tapa de inspección o tapón de drenaje (si aplica): Juntas de goma deterioradas deben reemplazarse con materiales compatibles (EPDM o Viton), lubricadas con grasa de silicona.
  • Elementos de montaje: Pernos, arandelas y soportes corroídos deben cambiarse por equivalentes en acero inoxidable AISI 316.

El núcleo magnético o devanados no son reemplazables en campo. Cualquier falla interna que afecte estos elementos justifica la sustitución completa del transformador. Intentar abrir la carcasa epoxi destruye la integridad estructural y dieléctrica, invalidando las certificaciones de seguridad.

Al instalar un nuevo LAJ-10Q, es crucial verificar:

  • Polaridad correcta (marcada con “P1” y “S1”).
  • Compatibilidad de la relación de transformación con los relés e instrumentos existentes.
  • Clase de precisión (0.5, 1, 3P, etc.) acorde a la aplicación (medición o protección).
  • Resistencia térmica y dinámica a cortocircuito especificada por el fabricante.

Registro de Mantenimiento y Vida Útil

Un programa de mantenimiento basado en condición requiere un registro detallado y estandarizado de todas las intervenciones. Para el LAJ-10Q, se recomienda mantener una ficha técnica que incluya:

Parámetro Valor Medido Fecha Técnico Observaciones
Resistencia de aislamiento (MΩ)
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