Para Medición y Protección de Subestaciones: LCWD1-35 33kV Cast-Resin transformador de corriente conforme a IEC 61869-2
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Para Medición y Protección de Subestaciones: LCWD1-35 33kV Cast-Resin transformador de corriente conforme a IEC 61869-2

abril 29, 2026 Documentos

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Manual de Pruebas y Mantenimiento – Transformador LCWD1-35


Manual de Pruebas y Mantenimiento – Transformador de Instrumento LCWD1-35

Tensión nominal: 33 kV (sistema 35 kV)
Normativa de referencia: IEC 61869-1, IEC 61869-2, IEC 60270, IEEE C57.13, IEEE C57.15, IEEE 43, IEC 60060-1
Versión: 1.0
Fecha: Abril 2025

1. Introducción al Programa de Mantenimiento

El transformador de instrumento tipo LCWD1-35 es un dispositivo crítico en sistemas de medición y protección de redes eléctricas de media tensión. Diseñado específicamente para operar en sistemas de 35 kV con tensión primaria nominal de 33 kV, este transformador combina una construcción robusta de núcleo laminado de acero silicio de grano orientado con aislamiento epoxi moldeado bajo vacío (tipo seco), lo que lo distingue claramente de modelos convencionales con aceite mineral o resina no moldeada. Esta tecnología garantiza estabilidad dimensional, resistencia a descargas parciales y ausencia de mantenimiento relacionado con fluidos dieléctricos.

A diferencia de otros transformadores de instrumento de 35 kV como el TYD-35 (capacitivo) o el LZZBJ-35 (con aceite), el LCWD1-35 presenta ventajas únicas: menor peso (~85 kg vs. 140–200 kg en modelos con aceite), inmunidad total a fugas de líquido, mayor resistencia a ambientes contaminados (clase ambiental III según IEC 60529, IP54 estándar), y una respuesta térmica más rápida gracias a la alta conductividad térmica del epoxi reforzado con sílice. Además, su diseño monobloque elimina juntas mecánicas internas, reduciendo puntos potenciales de falla.

Dado su rol fundamental en la seguridad y confiabilidad del sistema eléctrico —proporcionando señales precisas a relés de sobrecorriente, diferencial, distancia y equipos de facturación— el mantenimiento preventivo y predictivo del LCWD1-35 no debe considerarse opcional, sino una obligación técnica y normativa. La falla de un transformador de instrumento puede provocar errores en la facturación energética (>2% de error en clase 0.5), mal funcionamiento de relés de protección (rechazo o disparo innecesario), e incluso poner en riesgo la integridad del personal técnico y los equipos asociados debido a sobretensiones inducidas por saturación del núcleo.

Este manual se basa en las recomendaciones establecidas por la norma internacional IEC 61869 (partes 1 y 2), que define los requisitos generales y particulares para transformadores de instrumento, así como en buenas prácticas reconocidas por IEEE (C57.13, C57.15) y CIGRE TB 758. El programa de mantenimiento descrito aquí tiene como objetivos principales:

  • Verificar la integridad física y eléctrica del transformador, incluyendo la ausencia de microfisuras en el epoxi que puedan propagar descargas parciales.
  • Asegurar la precisión metrológica dentro de las clases declaradas (ej. 0.2S para medición, 5P20 para protección), conforme a IEC 61869-2, Tabla 12.
  • Detectar tempranamente signos de deterioro del aislamiento sólido mediante pruebas de descargas parciales y resistencia de aislamiento.
  • Prevenir fallas catastróficas mediante inspecciones y pruebas periódicas basadas en condición (CBM).
  • Cumplir con los requisitos regulatorios y normativos aplicables, incluyendo trazabilidad metrológica para equipos de facturación.

La frecuencia recomendada para las actividades de mantenimiento dependerá del entorno operativo (contaminación, humedad, temperatura, ciclos térmicos), la criticidad del equipo en el sistema y el historial de operación. Como regla general, se sugiere realizar inspecciones visuales anuales, pruebas eléctricas completas cada 3 a 5 años, y pruebas de aislamiento tras eventos anormales (sobretensiones, cortocircuitos, descargas atmosféricas). En entornos severos (industriales, costeros, >80% HR), se recomienda reducir el intervalo a 2 años.

Nota: Antes de realizar cualquier prueba o inspección, asegúrese de que el transformador esté completamente desconectado de todas las fuentes de tensión y corriente, y que se hayan aplicado medidas de seguridad conforme a la norma OSHA/NIOSH o equivalente local (bloqueo/etiquetado, puesta a tierra temporal, uso de EPP). El secundario siempre debe cortocircuitarse antes de desconectar cualquier carga, para evitar sobretensiones peligrosas (>10 kV) inducidas por el campo magnético residual.

2. Inspección Visual y Limpieza

La inspección visual es el primer paso en cualquier programa de mantenimiento y, aunque simple, puede revelar problemas graves antes de que se conviertan en fallas. Debe realizarse con el equipo desenergizado y en condiciones ambientales adecuadas (sin lluvia, niebla densa o polvo excesivo). Dado que el LCWD1-35 es un transformador seco moldeado, su inspección se centra en la integridad del compuesto epoxi, los terminales y la carcasa externa.

2.1. Elementos a inspeccionar

  • Carcaza y aisladores: Verificar la presencia de grietas, astillamientos, fisuras o marcas de arco eléctrico en la superficie epoxi. A diferencia de los aisladores cerámicos, el epoxi no se astilla, pero puede desarrollar microfisuras por choques térmicos o impactos mecánicos. Estas fisuras son focos de descargas parciales y deben evaluarse con lupa de 10x o cámara UV.
  • Sello hermético: Aunque el LCWD1-35 es inherentemente sellado (no contiene líquidos), revise las interfaces entre el epoxi y los terminales metálicos. La separación en esta unión (debida a coeficientes de expansión térmica distintos) puede permitir la penetración de humedad. Busque manchas oscuras o depósitos blancos (eflorescencia) cerca de los bornes.
  • Conexiones terminales: Examine bornes primarios (H1, H2) y secundarios (X1, X2, X3 si multiclasificación) en busca de corrosión (verde en cobre, blanco en aluminio), oxidación, aflojamiento mecánico o sobrecalentamiento (evidenciado por decoloración del metal o residuos carbonizados). El torque nominal de apriete es de 20 N·m ± 2 N·m para pernos M12 (acero inoxidable A2-70).
  • Placa de características: Confirme que la placa esté legible y contenga toda la información requerida: relación de transformación (ej. 33000/√3 V / 100/√3 V), clase de precisión (0.2S/5P20), tensión nominal, factor térmico (1.2 continuo, 2.0 por 1 s), código de identificación único, normas cumplidas (IEC 61869-2), año de fabricación y número de serie trazable.
  • Estado superficial del epoxi: Inspeccione la presencia de polvo conductor, salinidad (en zonas costeras), ceniza volcánica o residuos industriales. Estos contaminantes reducen la resistencia superficial y pueden inducir corrientes de fuga o flashovers en condiciones húmedas.

2.2. Procedimiento de limpieza

La acumulación de contaminantes sobre la superficie del transformador reduce la resistencia superficial del aislamiento y puede inducir corrientes de fuga o flashovers. La limpieza debe realizarse con cuidado para no dañar los componentes:

  1. Utilice aire seco y comprimido (presión < 3 bar) para eliminar partículas sueltas de la superficie epoxi y ranuras de ventilación (si aplica).
  2. Para depósitos más adheridos (sal, grasa industrial), emplee un paño suave ligeramente humedecido con agua destilada o una solución neutra (pH 6–8). Evite solventes agresivos como acetona, tolueno o alcohol isopropílico, que pueden atacar recubrimientos epoxi o causar estrés ambiental.
  3. Nunca rocíe líquidos directamente sobre el transformador. Aplicar siempre sobre el paño primero.
  4. Después de la limpieza, permita un tiempo de secado completo (mínimo 2 horas en ambiente seco, <50% HR) antes de reenergizar. En ambientes húmedos, use aire caliente forzado (≤50°C) durante 1 hora.

Registre todos los hallazgos en una hoja de inspección estandarizada, incluyendo fotografías si se detectan anomalías significativas. La presencia de fisuras >0.5 mm de profundidad requiere evaluación por ultrasonido o termografía activa.

3. Pruebas Eléctricas Periódicas

Las pruebas eléctricas permiten evaluar el estado funcional interno del transformador, verificando que sus parámetros eléctricos se mantengan dentro de los límites especificados por el fabricante y las normas IEC. A continuación se detallan las pruebas esenciales para el LCWD1-35, con frecuencias recomendadas y criterios de aceptación.

Prueba Frecuencia Recomendada Norma de Referencia Criterio de Aceptación
Relación de Transformación (TTR) Cada 3 años (5 años en ambientes limpios) IEC 61869-2, IEEE C57.12.90 ±0.2% para clase 0.2S; ±0.5% para clase 0.5/5P
Polaridad Cada 5 años o tras manipulación IEEE C57.13 Confirmación de marcación sustractiva (H1-X1 en mismo extremo)
Resistencia de Aislamiento (IR) Anual IEEE 43, IEC 60270 >1000 MΩ a 25°C; PI ≥ 2.0
Descargas Parciales (DP) Cada 5 años o si IR/tan δ anormal IEC 60270 <10 pC a 1.2 Ur (tensión de red)
Factor de Potencia (tan δ) No aplicable (transformador seco)

3.1. Prueba de Relación de Transformación (Turns Ratio Test)

Esta prueba verifica que la relación entre la tensión primaria y secundaria coincida con la nominal declarada (por ejemplo, 33000/√3 V : 100/√3 V = 330:1). Se realiza con un medidor de relación (TTR – Transformer Turns Ratio tester) aplicando una tensión baja (típicamente 50–200 V AC) al devanado primario y midiendo simultáneamente la tensión inducida en el secundario. Para el LCWD1-35, dada su baja inductancia de dispersión, se recomienda usar frecuencias de prueba de 50 Hz (no superiores a 400 Hz) para evitar errores por efecto skin.

Procedimiento:

  1. Desconecte todas las cargas del secundario y cortocircuite temporalmente X1-X2.
  2. Conecte el TTR según el diagrama del fabricante (H1-H2 en primario, X1-X2 en secundario).
  3. Aplique tensión y registre la relación medida en al menos tres puntos (50%, 100%, 120% de tensión nominal de prueba).
  4. Compare con el valor nominal. La desviación máxima aceptable es ±0.2% para transformadores de clase 0.2S (medición de facturación), y ±0.5% para clase 0.5 o 5P (protección), según IEC 61869-2, Cláusula 7.3.2.

Una desviación significativa (>1%) puede indicar cortocircuitos entre espiras, conexiones erróneas o daño en los devanados por vibraciones mecánicas. En el LCWD1-35, dado su proceso de moldeo bajo vacío, los cortocircuitos inter-espira son extremadamente raros, por lo que una desviación suele apuntar a errores de conexión externa o fallo del propio TTR.

3.2. Verificación de Polaridad

La polaridad correcta es crítica para el funcionamiento coordinado de sistemas de protección diferencial y medición trifásica. El LCWD1-35, al ser un transformador monofásico, tiene marcación sustractiva estándar (marcas “*” o “H1/X1” en el mismo extremo físico). Una inversión de polaridad en un banco trifásico puede causar errores vectoriales superiores a 30°, llevando a disparos erróneos de relés de distancia.

Método de prueba (DC kick test):

  1. Conecte una batería de 1.5–9 V entre H1 (+) y H2 (–).
  2. Conecte un voltímetro DC entre X1 (+) y X2 (–).
  3. Al cerrar momentáneamente el circuito primario, observe la deflexión del voltímetro: si es positiva, la polaridad es correcta (sustractiva).

Alternativamente, muchos TTR modernos incluyen función automática de verificación de polaridad. En caso de duda, realice la prueba en ambos sentidos y compare con la placa de características.

3.3. Medición del Factor de Potencia (o Tangente Delta)

Esta prueba no es aplicable al LCWD1-35, ya que es un transformador de tipo seco con aislamiento epoxi moldeado. El factor de potencia en aislamientos sólidos no proporciona información útil sobre el estado del aislamiento, a diferencia de los transformadores con aceite o papel impregnado. En su lugar, se priorizan la resistencia de aislamiento y la detección de descargas parciales.

Importante: Para transformadores de tipo seco como el LCWD1-35, la medición de tan δ no es común ni necesariamente informativa. En esos casos, se prioriza la resistencia de aislamiento y la detección de descargas parciales (IEC 60270). La aplicación de pruebas de tan δ puede generar falsos positivos debido a las propiedades dieléctricas no lineales del epoxi.

4. Pruebas de Aislamiento y Resistencia

Estas pruebas evalúan la condición del aislamiento entre devanados y entre devanados y tierra, elementos fundamentales para la seguridad operativa. Dado que el LCWD1-35 utiliza epoxi como medio aislante principal, estas pruebas son sensibles a la humedad superficial y a microfisuras internas.

4.1. Resistencia de Aislamiento (Prueba Megger)

Se mide con un megóhmetro (típicamente 2500 V DC para equipos de 33 kV) durante 1 minuto. Las mediciones clave son:

  • Primario a tierra
  • Secundario a tierra
  • Primario a secundario

Los valores mínimos aceptables dependen del tamaño y tipo del transformador, pero como regla empírica, se espera >1000 MΩ para equipos en buen estado. Valores bajos (<100 MΩ) sugieren humedad superficial, suciedad conductora o deterioro del aislamiento. Es crucial limpiar y secar la superficie antes de la prueba para evitar falsos negativos.

Además, se recomienda calcular el Índice de Polarización (PI) = R(10 min) / R(1 min). Un PI ≥ 2.0 indica aislamiento seco y saludable; valores <1.5 requieren investigación adicional (limpieza, secado o prueba de DP). Según IEEE 43, para aislamientos sólidos nuevos, el PI típico es >4.0.

4.2. Prueba de Rigidez Dieléctrica

Aunque no rutinaria en campo, puede aplicarse tras reparaciones mayores o como prueba de tipo inicial. Consiste en aplicar una tensión AC de frecuencia industrial (por ejemplo, 70 kV rms durante 1 minuto para equipos de 33 kV, según IEC 60060-1) entre primario-tierra y primario-secundario, verificando ausencia de ruptura o descargas. La tensión de prueba se deriva de la tensión soportada a frecuencia industrial (70 kV para nivel de aislamiento 170 kV BIL).

Esta prueba debe realizarse con extrema precaución y solo por personal calificado, ya que implica altas tensiones. No se recomienda en transformadores en servicio, ya que puede acelerar el envejecimiento del aislamiento.

Mantenimiento Correctivo y Diagnóstico del Transformador de Instrumento LCWD1-35

El transformador de instrumento LCWD1-35, diseñado para operar en sistemas de 35 kV con tensión nominal de 33 kV, es un componente crítico en la medición precisa de corriente y voltaje, así como en la protección de redes eléctricas de media tensión. Si bien su diseño robusto garantiza una operación confiable durante años, eventualmente pueden presentarse fallas que requieren intervención correctiva. Este documento aborda las prácticas recomendadas para el diagnóstico de fallas comunes, el mantenimiento específico de contactos y terminales, el tratamiento de humedad y contaminación, el reemplazo seguro de componentes críticos, y la gestión documental del historial de mantenimiento para estimar su vida útil restante.

Diagnóstico de Fallas Comunes

El diagnóstico efectivo de fallas en el LCWD1-35 comienza con la observación de síntomas operativos anormales, seguido de pruebas eléctricas y visuales estandarizadas. Entre las fallas más frecuentes se encuentran:

  • Fallas dieléctricas internas: Se manifiestan mediante descargas parciales (>50 pC), aumento progresivo de la corriente de excitación o incluso cortocircuitos entre devanados. Estas fallas suelen originarse por microfisuras en el epoxi (por choques térmicos o impactos), permitiendo la penetración de humedad que ioniza el aire atrapado.
  • Saturación prematura del núcleo: Puede provocar errores significativos en la relación de transformación (>1%), afectando tanto la medición como la coordinación de protecciones. Suele estar asociada a sobrecargas prolongadas (>120% In), armónicos en la red (especialmente 3º y 5º) o conexión incorrecta del secundario (circuito abierto).
  • Corrosión o deterioro de los terminales: Especialmente en ambientes industriales o costeros, donde la salinidad y los agentes químicos aceleran la oxidación. Esto incrementa la resistencia de contacto (>1 mΩ), generando puntos calientes (>90°C) y posibles arcos eléctricos.
  • Infiltración de humedad: Aunque el LCWD1-35 es sellado, las interfaces metal-epoxi pueden degradarse con el tiempo, permitiendo la entrada de vapor de agua. La humedad reduce drásticamente la rigidez dieléctrica y promueve la formación de trayectorias conductivas en la superficie.
  • Daño mecánico por vibraciones o impactos: Puede fracturar el epoxi, aflojar conexiones internas o dañar el núcleo laminado, alterando las características magnéticas del equipo. Las subestaciones cercanas a ferrocarriles o maquinaria pesada son especialmente vulnerables.

Para diagnosticar estas condiciones, se recomienda aplicar las siguientes pruebas:

  • Medición de resistencia de aislamiento (IR): Con megóhmetro a 2500 V DC. Valores por debajo de 1000 MΩ en equipos nuevos o bien mantenidos indican posible humedad o contaminación.
  • Prueba de descargas parciales (DP): Según IEC 60270, es la prueba más sensible para detectar defectos internos incipientes en el aislamiento sólido. Valores >10 pC a 1.2 Ur requieren seguimiento; >50 pC justifican retiro del servicio.
  • Relación de transformación (TTR): Verifica la exactitud de la relación nominal (por ejemplo, 33000/110 V). Desviaciones superiores al 0.5% deben investigarse.
  • Polaridad y marcación correcta: Fundamental para la correcta operación de relés de protección. Una polaridad invertida puede causar operaciones erróneas.
  • Termografía infrarroja: Detecta puntos calientes en terminales o conexiones internas bajo carga nominal. Diferencias >15°C respecto al ambiente indican problemas de contacto.

Mantenimiento de Contactos y Terminales

Los terminales primarios y secundarios del LCWD1-35 están sometidos a tensiones elevadas y corrientes variables, lo que exige un mantenimiento periódico para asegurar baja resistencia de contacto y ausencia de puntos calientes.

Procedimiento recomendado:

  1. Desenergización y puesta a tierra: Antes de cualquier intervención, el equipo debe desconectarse completamente del sistema y aterrizar tanto el lado primario como secundario, siguiendo protocolos de seguridad NFPA 70E o normativa local equivalente.
  2. Inspección visual: Buscar signos de corrosión (color verdoso en cobre, blanco en aluminio), arcos eléctricos (marcas de quemadura), aflojamiento mecánico o acumulación de polvo conductor.
  3. Limpieza: Utilizar lija fina (grano 400 o superior) o cepillos no metálicos para remover capas de óxido. Nunca usar herramientas abrasivas gruesas que dañen la superficie de contacto.
  4. Aplicación de grasa antioxidante: En terminales de aluminio, aplicar grasa compuesta con zinc o estaño para prevenir la oxidación galvánica. En cobre, se puede usar vaselina neutra o grasa dieléctrica específica.
  5. Par de apriete: Ajustar las conexiones con torque especificado por el fabricante (20 N·m ± 2 N·m para pernos M12). Un apriete insuficiente causa resistencia elevada; uno excesivo puede deformar el terminal o romper hilos del conductor.
  6. Verificación térmica post-mantenimiento: Usar termografía infrarroja bajo carga nominal para confirmar la ausencia de puntos calientes en las conexiones recién mantenidas.

Tratamiento de Humedad y Contaminación

La presencia de humedad es una de las principales causas de falla prematura en transformadores de instrumento, especialmente en instalaciones exteriores expuestas a cambios climáticos bruscos.

Detección: Además de las pruebas eléctricas mencionadas, se puede emplear la inspección visual del interior —mediante endoscopio si el diseño lo permite— para revelar condensación o decoloración del aislamiento. La medición de la humedad superficial con higrómetro capacitivo también es útil.

Remediación:

  • Secado térmico: Para equipos con sospecha de humedad interna, se puede aplicar un ciclo controlado de calentamiento (60–80°C) con circulación forzada de aire seco durante 24–48 horas. Este procedimiento debe realizarse en taller especializado con monitoreo continuo de IR.
  • Reemplazo de sellos y juntas: Aunque el LCWD1-35 no tiene juntas tradicionales, las interfaces metal-epoxi pueden sellarse con silicona dieléctrica de alta adherencia (ej. Dow Corning 3140) si se detecta infiltración.
  • Limpieza de carcasa: La acumulación de polvo, sal o residuos industriales sobre la superficie externa puede crear trayectorias de fuga. Lavar con agua desmineralizada y detergente neutro, evitando chorros a alta presión que puedan forzar la entrada de agua.

Reemplazo de Componentes Críticos

En casos extremos, el mantenimiento correctivo puede requerir el reemplazo de partes internas. Sin embargo, dada la naturaleza sellada y calibrada del LCWD1-35, este procedimiento debe considerarse solo cuando el costo de reparación sea significativamente menor que el de un equipo nuevo y exista disponibilidad de repuestos originales.

Componentes susceptibles de reemplazo:

  • Terminales dañados: En algunos diseños, los terminales son piezas modulares que pueden sustituirse sin acceder al núcleo.
  • Fusibles secundarios (si aplica): Algunas versiones incluyen fusibles de protección en el secundario. Tras una operación, deben verificarse y reemplazarse con la misma curva de tiempo-corriente (ej. gG 6A).

Advertencias críticas:

  • Nunca intentar abrir el núcleo o devanados del transformador en campo. La recalibración posterior requiere equipos de precisión y trazabilidad metrológica.
  • El reemplazo de aislamiento interno generalmente invalida la certificación del fabricante y la clase de exactitud.
  • Si se decide reparar, el equipo debe someterse nuevamente a todas las pruebas de tipo y rutina según IEC 61869-3 antes de volver a servicio.

En la mayoría de los casos, la opción más segura, económica y confiable es reemplazar el transformador completo, especialmente si tiene más de 15–20 años de servicio.

Registro de Mantenimiento y Vida Útil

Un historial detallado de mantenimiento es fundamental para evaluar la condición residual del LCWD1-35 y planificar su reposición antes de una falla catastrófica.

Elementos esenciales del registro:

  • Fecha y tipo de intervención (preventiva, correctiva, inspección visual)
  • Resultados de pruebas eléctricas (IR, DP, TTR, polaridad)
  • Observaciones visuales (corrosión, humedad, daño mecánico)
  • Repuestos instalados y número de serie
  • Nombre del técnico y normas aplicadas
  • Fotos antes y después del mantenimiento

Vida útil estimada: Bajo condiciones normales de operación (temperatura ambiente ≤ 40°C, sin sobrecargas, ambiente limpio y seco), el LCWD1-35 tiene una vida útil esperada de 25 a 30 años. Factores que la reducen significativamente incluyen:

  • Operación continua por encima del 120% de la corriente nominal
  • Exposición a ambientes con >80% de humedad relativa sin protección adecuada
  • Ausencia de mantenimiento preventivo durante más de 5 años
  • Presencia de armónicos de orden impar (especialmente 3º y 5º) que aumentan pérdidas y calentamiento

Se recomienda implementar un programa de monitoreo basado en condición (CBM): realizar pruebas completas cada 3 años en equipos menores de 15 años, y anualmente en aquellos con mayor antigüedad o que operen en condiciones severas. La tendencia de los datos —más que un valor aislado— es la mejor herramienta para decidir cuándo retirar el equipo del servicio.

Finalmente, todo transformador de instrumento retirado debe ser gestionado conforme a la normativa ambiental local. Su disposición final no debe realizarse en rellenos sanitarios comunes, sino en centros autorizados para residuos eléctricos.



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